sábado, 30 de mayo de 2009

A de ser lindo vivir en la Hindia



Imagínense despertarse con un ritmo en el corazon y una sonrisa en el rostro, salir a la calle y comenzar a bailar, seguro todo el pueblo se les unirá a un bien merecido jolgorio bien coreografiado.


O mejor aún, ir a tomar el autobús para ir a la escuela y oir cualquiera de estos dos tremendos éxitos en la calle.

Simplemente no tiene precio.
paz.